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La Caldereta de langosta en Menorca


Todo aquel que va a Menorca y es aficionado a la gastronomía, no se marcha de la isla sin haber probado o tomado si ya la conocía, una caldereta de langosta. El plato más tradicional de cuantos se elaboran en la exquisita y variada cocina menorquina. 

 En definitiva ir a Menorca y no comer una caldereta es como no haberla visitado y reitero que la isla es rica en recetas culinarias, como por ejemplo el popular 'oliaigo' la sopa de origen payés que tal vez sea el plato más consumido por las familias.

Por tradición la calderera de este apreciado crustáceo se puede comer en toda la isla, pero al haber sido rescatada hace más de un siglo por el desaparecido ya restaurante de Casa Burdó situado en Fornells que fue el primero en presentar esta histórica receta en público, ahí quedó la fama.

Se cuenta que el origen del nombre de la caldereta proviene del recipiente en el que se cocina esta fantástica receta a la que se tilda de una de las mejores comidas del mundo. Es posible que el recipiente y la etimología se aplicaran en la recuperación, ya que no hay constancia de que anteriormente se cocinase en ese tipo de recipientes. 

Con el tiempo los pescadores y cocineros han ido perfeccionando la receta y aunque parecía imposible, la han mejorado. La calidad de langosta de Fornells, se debe al espacio en el que habita. Fondos continuamente removidos por los vientos que azotan en invierno las aguas de las zonas rocosas. Esta peculiaridad hace que el animal se crie en un entorno ideal y posea un jugoso sabor a marisco. La franja marítima parece hecha a propósito. 

Los dioses debieron limitar un área en la Bahía de Fornells y un ser fantasioso se encarga de criarlas para deleite del consumidor. Los ingredientes básicos para ejecutar una caldereta de langosta para dos personas, son la propia langosta, unos dos kilos, pimiento verde, perejil, cebolla, dientes de ajo, tomate, pan tostado, aceite de oliva, agua y sal.

A sabiendas de que en cada casa y en cada restaurante se cocina de manera genuina, nos hemos decido por una fórmula genérica. A la langosta viva le separamos la cabeza del tronco y guardaremos el jugo y las vísceras, junto al coral rojizo de la cabeza que hay quien lo utiliza para colorear salsas.

Con estos ingredientes y un mortero fabricaremos una salsa que posteriormente agregaremos a la caldereta. Por otra parte preparemos a fuego lento, un sofrito en una caldereta de barro, con aceite de oliva virgen, cebolla, pimiento y ajos. Pocos minutos después añadiremos agua, un tomate y sal.

Regresamos a la langosta y la limpiamos completamente de arena y la seccionamos de manera que nos queden medallones. Lo suyo es hacerlo por las anillas. La agregaremos a la caldereta del sofrito y la dejaremos aproximadamente una hora y media.

Ahora sí, hacemos uso del mortero y con un diente de ajo picado, perejil y una brizna de aceite, el coral y las vísceras, vamos triturando con la maza, añadimos el jugo y que nos quede una salsa espesa. Unos diez minutos antes de que se cumpla la hora y media de ebullición, agregaremos la salsa marinera a la caldereta.

Removeremos para que quede bien mezclado. Nuestra caldereta de langosta estará a punto. Pero nuestro consejo es que la caldereta de langosta, hay que degustarla en Menorca, con un vino blanco de la tierra.

En Fornells existen restaurantes de categoría superior y destacamos entre otros: Sa Llagosta, donde fuimos atendidos espléndidamente y nos llevamos el recuerdo de haber degustado un plato insuperable.



Texto: Xisco Barceló