«Si plou, que plogui». Esta es, probablemente, la frase que más escucharás decir a un mallorquín cuando el cielo se encapota. Aunque la estampa típica sea la de las calas y playas, la isla ofrece grandes planes para días grises con una atmósfera de calma. Para escapar de los mismos centros comerciales de siempre para refugiarse, Mallorca muestra su otra cara con refugios silenciosos, talleres donde el fuego nunca se apaga y rincones con aroma a papel antiguo y chocolate caliente. Te compartimos la guía con los 10 planes para aprovechar al máximo un día gris en Mallorca:
Fundación Joan March

Ubicada en la antigua vivienda del siglo XVII ‘Can Gallard del Canyar’ en el Carrer de Sant Miquel, este espacio cultural cuenta con una colección de 70 obras de 52 artistas. Su entrada es completamente gratuita y expone las obras de artistas españoles del siglo XX como Joan Miró, Salvador Dalí, Pablo Picasso, Juan Gris, Miquel Barceló o Julio González.
El edificio fue comprado por la familia Marcha en 1916 con el fin de que ésta sea su residencia en Palma y reformada por Guillem Reynés i Font, arquitecto mallorquín impulsor del regionalismo. En 1926, se convirtió en la primera sede de la Banca March y en 1990 se renovó por completo el edificio para ser el centro de arte y denominarse “Museo Fundación Juan March”.
Es el lugar perfecto para ver llover a través de sus ventanales mientras te rodeas de arte de vanguardia. Ofrecen visitas guiadas, talleres, conferencias, conciertos y han desarrollado un programa educativo dirigido a escolares, universitarios, familias y grupos diversos.
También dispone de librería y cafetería.
El museo está abierto de lunes a viernes, de 10:00h a 18:00h y los sábados de 10:30h a 14:00h.
Para más información: https://www.march.es/es/palma
Fundación Pilar i Joan Miró

Este centro es uno de los pocos lugares del mundo donde se puede ver el proceso creativo de un artista en su entorno original. Cuando Joan Miró llegó a Mallorca en 1965, se enamoró de la isla y decidió quedarse aquí por su fuerte inspiración que le ayudó en sus creaciones iconográficas gracias al silencio y la paz. Se instaló de manera definitiva en Son Abrines y abrió el estudio con el que siempre soñó: el Taller Sert. Más adelante, adquirió la posesión de Son Boter, mallorquina del siglo XVIII donde Miró realizaba sus obras de gran formato y cuyos muros aún conservan sus grafitis originales
Gran parte de su vida estuvo acompañado de Pilar Juncosa con quien tuvo una sola hija, María Dolors Miró. Tras la muerte del artista, su mujer cedió sus talleres y en 1992 inauguró la Fundació Pilar y Joan Miró.
Cuenta con más de 7.000 obras de arte y la visita es ideal para un día de lluvia, ya que permite recorrer el icónico edificio racionalista de Rafael Moneo y asomarse a los ventanales para ver cómo la luz del Mediterráneo, tamizada por las nubes, ilumina las telas y esculturas inacabadas.
La entrada es gratuita los sábados a partir de las 15:00h y el primer domingo de cada mes (de 10:00 a 15:00h). También celebran jornadas de puertas abiertas en días señalados de Palma.
Para más información: https://www.miromallorca.com/
Fundación Barceló

Esta institución sin ánimo de lucro fue fundada en 1989 por la familia Barceló. Se ubica en el edificio histórico ‘la Casa del Marqués del Reguer-Rullán’ rehabilitado con un gusto exquisito que destaca por su imponente fachada de marés y zócalo, además de su patio interior que respira serenidad.
Declarado como bien de interés cultural, alberga una amplia colección artística de autores como Santiago Rusiñol, Hermenegildo Anglada Camarasa, Antoni Ribas Oliver, Ricardo Anckerman o Pilar Montaner Maturana.
Su colección se centra principalmente en la pintura figurativa y paisajes de Mallorca, ofreciendo una ventana al pasado estético de la isla. Es un refugio ideal para los días de lluvia debido a su atmósfera silenciosa y cálida. Además, su acceso es gratuito, lo que permite una visita pausada para admirar tanto las exposiciones temporales como la arquitectura del propio palacio sin las prisas de otros museos.
También cuenta con otras sedes en Felanitx desde 2004 y la finca rústica Son Barceló desde 2013.
CCA Andratx

Ubicado en un impresionante edificio de estilo minimalista que recuerda a los antiguos monasterios por su gran patio central porticado de 4.000 m2, el CCA Andratx es uno de los centros de arte contemporáneo más grandes de España. Ubicada a los pies de la Tramuntana, fue fundada en 2001 por los galeristas daneses Jacob y Patricia Asbaek con la idea de querer presentar en Mallorca el arte internacional más innovador y a los más talentosos artistas emergentes.
Sus amplias salas de hormigón y luz natural se transforman en un refugio solemne cuando la lluvia golpea el techo, ofreciendo una experiencia inmersiva. El centro también cuenta con el programa artistas en residencia, un proyecto que da la oportunidad a los artistas de poder vivir y trabajar en el espacio.
Sin duda, es el destino perfecto para quienes buscan una desconexión total rodeados de diseño y montaña. La entrada general es de 10€, pero es gratuita para residentes locales, consolidándose como un punto de encuentro esencial para la comunidad creativa de la isla y un baluarte de la cultura fuera de Palma.
Para más información: https://ccandratx.eu/
Casa Museo Llorenç Villalonga

¿Sabes por qué en Mallorca se dice que para entender el alma de la isla hay que leer ‘Bearn o la sala de las muñecas’? Esta obra maestra que mejor retrató la decadencia de la nobleza mallorquina, nació de la pluma de Llorenç Villalonga, y visitar la residencia ‘Can Sabater’ en un día lluvioso es lo más parecido a entrar literalmente en las páginas de su libro.
Ubicada en Binissalem, esta casa museo es una de las muestras más espectaculares de la arquitectura civil mallorquina, en la que residió el escritor palmesano durante la Guerra Civil. Inaugurada por el Consell de Mallorca como casa museo desde 1999, ha conservado sus estancias señoriales, su biblioteca personal y su jardín protegido por arcadas cobran una melancolía bellísima cuando el cielo está gris.
Recorrer sus salas en silencio, escuchando el eco de los pasos sobre el suelo antiguo mientras llueve sobre los viñedos del Raiguer, es una experiencia de introspección literaria que te transporta directamente al siglo XIX. Su entrada es gratuita y cuenta con visitas guiadas para conocer mejor la vida y obra del autor a través de manuscritos originales, fotografías y ediciones de sus libros..
Para más información: https://www.mallorcaliteraria.cat/ca/autors/llorenc-villalonga/museu
Casa Museo Robert Graves

¿Te has preguntado alguna vez qué fuerza magnética atrajo a Robert Graves hasta los acantilados de Deià para escribir ‘Yo, Claudio’? La respuesta se encuentra entre las paredes de Ca n’Alluny, la casa que el autor construyó en los años 30 y habitó durante décadas.
La casa fue abierta al público en 2006 tras la adquisición por parte de la Fundación Robert Graves y visitar este refugio un día de lluvia, es una experiencia casi mística. La casa se conserva tal y como él la dejó, con su mobiliario original, su imprenta manual y sus objetos personales.
Es el lugar donde el tiempo se detuvo para un hombre que prefirió la calma de los olivos de Mallorca al ruido del mundo, y cuya presencia aún se siente en el estudio donde dio vida a sus mitos griegos.
Para más información: https://lacasaderobertgraves.org/es/inicio
Talleres Vivos y Tradición: El arte del vidrio en Gordiola, Lafiore y Menestralia

Mallorca conserva una de las tradiciones más espectaculares y cálidas para un día de tormenta: el soplado de vidrio. El contraste entre la humedad exterior y el calor de los hornos crea una atmósfera hipnótica.
Esta tradición se remonta a los tiempos de los romanos y sigue vigente en Mallorca gracias al trabajo de tres fábricas que siguen en funcionamiento: Can Gordiola, Menestralia y Lafiore. Los visitantes podrán observar cómo los maestros vidrieros trabajan con tubos de metal para soplar el vidrio fundido e ir dándole forma con pintas y tablas. Este espectáculo es perfecto para un día frío y de lluvia
Para más información: https://www.illesbalears.travel/es/mallorca/vidrio
Ocio Alternativo: Cine Ciutat y S’Escorxador

¿Sabías que Cine Ciutat estuvo a punto de desaparecer y sobrevivió gracias a un crowdfunding y el apoyo de sus socios en 2020?
Ubicado en el interior de S’Escorxador (el antiguo matadero municipal de Palma, una joya del modernismo industrial), este cine es el último reducto de los amantes del séptimo arte en versión original.
En un día de lluvia, S’Escorxador se convierte en el refugio perfecto. Puedes caminar bajo sus largos pasillos porticados de ladrillo rojo, protegidos del agua, y entrar en una de sus salas para disfrutar de cine independiente mientras escuchas el repiqueteo de la lluvia en la estructura histórica. Es un lugar con alma propia, donde después de la película puedes comentar el metraje en uno de los locales del mercado gastronómico adyacente, todo sin tener que sacar el paraguas.
Ruta gastronómica

¿Sabías que el «Variat Mallorquí» es el único plato del mundo donde una ensaladilla rusa puede convivir felizmente con unos callos y un frito de matanzas?
Si buscas el verdadero refugio de un mallorquín cuando llueve, lo encontrarás en la barra de un bar de barrio. El Bar Mavi y el Bar Mónaco, cerca de la Plaza de Toros, compiten por servir el mejor variat de Palma en un ambiente de bullicio local que calienta el alma. Para algo más céntrico, la Bodega La Rambla es famosa por su pica-pica de sepia y sus mesas de madera que te hacen olvidar el temporal exterior.
Si lo que buscas es algo dulce, no hay mejor sitio que el Ca’n Joan de S’Aigo en la calle Sans que sigue abierto desde 1700. No hay nada más icónico que sentarse en sus mesas de mármol a ver pasar la tarde con un chocolate caliente y una ensaimada recién hecha mientras los cristales se empañan por la humedad de la calle, ofreciendo uno de los refugios más antiguos y reconfortantes de la isla.
El espectáculo de Ses Fonts Ufanes

Si la lluvia ha sido generosa, el plan perfecto no es para el día de la tormenta, sino para el día después. En la finca de Gabellí Petit, en Campanet, se encuentra el Monumento Natural de Ses Fonts Ufanes, fenómeno natural único de Baleares.
Tras episodios de lluvias intensas, el acuífero de la zona se desborda y el agua brota de manera repentina tras la acumulación de lluvia suficiente en el Puig Tomir y sus alrededores.
Está la recompensa perfecta tras un día de encierro: el aire está limpio, el verde del bosque es más intenso que nunca y el sonido del agua corriendo hacia el torrente de Sant Miquel es la banda sonora de una isla que se regenera. Es, sin duda, la prueba de que en Mallorca, después de la tempestad, siempre llega un espectáculo que vale la pena esperar.
Organiza tu excursión: https://www.turismepetit.com/excursion/ses-fonts-ufanes/
